Mi hijo ronca: ¿qué puedo hacer?

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Rrroonnn… No, no estás soñando, el ronquido viene de la habitación de tu pequeño. La cabeza hacia atrás, la boca abierta, parece estar dormido y descansando. Sin embargo, es casi seguro que cuando se despierte estará fatigado y de mal humor. No es para entrar en pánico, pero vale la pena ver al médico cuanto antes.

Ronquidos: los signos que no engañan

Trastorno relativamente común en los niños, el ronquido se traduce en manifestaciones nocturnas y diurnas. Durante el sueño, el niño que ronca suele estar agitado, sufre de apneas, tiende a despertarse frecuentemente y tener pesadillas y sudoración. Muy a menudo, también se orina en la cama. "Laenuresis, cuyas causas siguen siendo misteriosas, es bastante común en los niños que roncan", confirma el doctor Couloigner. Al despertar, el niño se siente fatigado, sufre de dolores de cabeza y tiene problemas para concentrarse en la escuela.

Si la obesidad es un factor de riesgo importante de ronquido en el adulto, rara vez es una causa en el niño, precisa el doctor. Malformaciones craneofaciales, enfermedades metabólicas y trastornos neuromusculares pueden ser la causa de este trastorno y requieren un  tratamiento en centros especializados con enfoque multidisciplinario. La mayoría de las veces la razón del ronquido es el agrandamiento de las amígdalas y las adenoides.*

El ronquido: el examen clínico

El diagnóstico de los ronquidos se hace por medio de un examen clínico minucioso, el cual puede ser realizado por un médico clínico. Este hará una serie de preguntas relacionadas con los síntomas que llevaron al niño a la consulta, como respirar exclusivamente por la boca o tragar con dificultad -signos de obstrucción de las vías respiratorias superiores- y síntomas que reflejan un sueño fraccionado, como fatiga, irritabilidad o sudoración nocturna.

A este examen le seguirá otro con un médico otorrinolaringólogo para examinar si las amígdalas se han agrandado o si hay anomalías dentofaciales, como paladar estrecho y en forma de ojiva. Una radiografía del cavum o nasofaringe (la porción nasal de la faringe que se encuentra detrás de las fosas nasales y por encima del paladar blando) de perfil puede también ser útil para mostrar la hipertrofia de las adenoides, explica el doctor. 

El nasofibroscopio, que permite una visión clara de la parte posterior de la garganta y la caja de voz (laringe), debe reservarse para casos específicos, como el de pacientes jóvenes en lo que no se ven bien las amígdalas. Esta prueba es realizada por un médico otorrino con anestesia local.

En Francia, a diferencia de Estados Unidos, la Sociedad Francesa de Otorrinolaringología (SFORL) no recomienda el uso rutinario de la polisomnografía (grabación de diversas variables fisiológicas durante el sueño) en un laboratorio del sueño. Si bien es la única técnica validada para estudiar el sueño, lo cierto es que, de acuerdo a los médicos franceses, este examen presenta varias limitaciones: además de su alto costo, el estudio proporciona una imagen instantánea que puede ser falsamente alarmante en caso de una infección nasofaríngea y no mide el trabajo respiratorio ni la apnea respiratoria (CO2 en la sangre), esenciales para el diagnóstico de trastornos respiratorios obstructivos. El estudio en niños, por lo tanto, se reserva para tres situaciones:

  • En caso de patología grave subyacente;
  • En caso de discrepancia entre los exámenes clínicos y los trastornos respiratorios descritos;
  • En caso de alto riesgo quirúrgico.


La polisomnografía también puede ser útil cuando los padres son reacios a la idea de la cirugía, ya que puede hacer objetiva la necesidad de la intervención, añade el doctor.

Ronquidos: ¿Qué tratamientos?

El tratamiento depende de la causa de los ronquidos.

  • Para roncadores crónicos que no exhiben severos trastornos obstructivos de las vías respiratorias y que respiran exclusivamente por la boca, el tratamiento consiste en la eliminación de las vegetaciones o adenoides.
  • Para los roncadores crónicos que sufren de trastornos de las vías respiratorias la eliminación de las adenoides debe ir acompañada de la resección de las amígdalas: esta intervención, más dolorosa, causa durante unos quince días un dolor similar al de la angina y se acompaña de un riesgo considerable de hemorragia (1 a 3 %). El procedimiento se realiza bajo anestesia general, de forma ambulatoria o con hospitalización de una noche.

Estas intervenciones sólo son eficaces en el 60 u 80 % de los casos. Por esta razón se recomienda hacer de manera sistemática evaluaciones dentofaciales para determinar si un tratamiento de ortodoncia es necesario, particularmente el ensanchamiento del paladar en caso de ser estrecho y ojival. 

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